jueves, 9 de diciembre de 2010

8.Welcome to Newtown

Hola de nuevo amigos, siento el letargo bloguero. Resulta que me he subido al tren del día a día, y eso hace pasar semanas y hasta meses!! Y es que el tiempo pasa volando y hay que aprovecharlo, sin querer, ya llevamos medio año aquí.
Retomando el diario, dos meses atrás conseguimos por fin encontrar una nueva casa, ya definitiva (si nos lo permiten el casero :)). De momento tenemos un contrato por un año, luego si hay suerte podremos renovar pues es una lata ir cambiando continuamente como hermitaño en busca de concha. Cuando la visitamos nos pareció la casa perfecta, diseñada a dos alturas, un salón con cocina y un pequeño cuarto con lavadora en la parte de abajo, y unas escaleras que suben al baño y la habitación, todo enmoquetado ("querida" costumbre anglosajona), con una arquitectura en general interesante y amueblado con blancos muebles Ikea (como curiosidad saber que el Ikea de aquí no es nada barato, debe ser por lo lejos que queda Suecia o algo así). Pero lo mejor, el balcón (desde donde hemos sacado la foto del arco iris que nunca había visto completo), 8m de terraza semi-descubierta donde poder tomar el sol sin salir de casa, además de no olvidar las buenas costumbres de las barbacoas (auque echo de menos los sabrosos chuletones españoles). A pesar de ser la segunda planta, es el ático ya que los edificios son bajitos por esta zona y no tenemos grandes edificios delante, esto nos permite tener una vista despejada hacia los árboles y con la "city" adivinándose al fondo. Aquí van algunas fotos para haceros una idea de la casa...

Además de buena y bonita es barata comparada con los precios de Sydney (1150) también dispone de plaza de garaje que podremos subalquilar para ahorrar algunos dólares...
Vamos que no lo pensamos más y aplicamos fuerte por el piso, recuerdo que "aplicar" aquí es rellenar un montón de papeles con muchos datos para luego competir con los otros 20 que vieron el piso, pues luego es la casera la que elige y descarta...así que aprendiendo la lección de pisos perdidos anteriores, se nos "olvidó" que teníamos un gato...y funcionó!!! Menos mal que en Australia, es común que el inquilino casi nunca llegue a conocer a su casero así que cruzaremos los dedos y adelante. De momento el gato es feliz pues como veis en las fotos le hemos puesto una torre desde donde controla los moviementos de los pájaros cercanos y nunca se cansa de observar. También es feliz con la blanda moqueta...es como un niño en un mundo de algodones así que no se puede quejar (tengo pendiente hacer un capítulo especial sobre él...).
Al salir de la visita del piso fuimos a conocer el barrio del cual solo teníamos vagas referencias de amigos (ya sé que debe ser al revés primero el barrio, luego la casa, pero como estamos en alrevesilandia...). Andando por la calle principal, nos daba la impresión de estar realmente viajando, vale antes también, pero en la "city" (centro de Sydney) al haber tanto edificio, se puede asemejar más a cualquier urbe, hormigón, calles, semáforos y mucha gente de aquí para allá, aunque tengan los ojos más rasgados... En general como he comentado otras veces, una ciudad dedicada al consumo con poca historia (salvo excepciones). En Newtown es diferente, los edificios son en su gran mayoría de dos alturas, de estilo victoriano sencillo, con diferentes colores y diferentes estructuras, muchos conservan antiguos carteles y logotipos pintados en las paredes de principios del siglo pasado. A parte de visual, también se puede oler, pues abundan las tiendas y restaurantes étnicos, hindúes, libaneses, africanos, coreanos, tailandeses, mexicanos, vegetarianos, a parte de sus cocinas, de los comercios también salen olores a inciensos, a especias, a ebanistería africana, a marroquinería...eso es, una auténtica mezcla de culturas. Así que entramos para comer en un "Thai" y nos sentamos en una mesa con vistas a la calle. El restaurante era auténtico, un cocinero tailandés con brazos tatuados y tres ayudantes, manejando (no sin ruido) grandes woks con llamas de un metro, verduras saltando, mucho movimiento y tras escoger un plato al azar pues no entendíamos nada, nos sirven un plato a cada uno enorme con unas veinte clases de verduras diferentes y carne todo salteado y especiado acompañado de una salsa de curry picante, y si que picaba, pero la guerra es la guerra así que no dejamos nada. El precio de 2 platos y una coca-cola 18$ (10€), el sitio más barato donde habíamos comido en Sydney, y donde más satisfechos habíamos quedado. Mientras comíamos era una buena oportunidad de ver a la gente paseando, así nos dimos cuenta que la gente en este barrio era mucho más liberal que en el centro de Sydney, pues era normal ver tatuajes, piercings, pelos de colores, gays de la mano, punks, gordos, flacos, feos, guap@s, pero el detalle que más nos gustó fue que la mayoría llevaba una sonrisa en la boca. No, no íbamos drogados!! (bueno igual la comida tenía algo..) pero nos pareció que ya no era la sociedad ultra-consumista que habíamos encontrado en el centro de Sydney (distrito financiero) donde habíamos vivido los 3 primeros meses y donde abundaban los ejecutivos estiraos con el dolar tatuado en la mente, o como dice Rosendo, mucho "berberecho sacando pecho". Aquí en Newtown la gente se ve diferente, abierta y tolerante viviendo felizmente sin juzgar ni ser juzgados, en general sin grandes lujos, pero disfrutando de la vida. Hablando el otro día con un Argentino que llevaba ya muchos años, me dió a entender que Newtown antes, comparándolo con barrios de Madrid podría ser como Lavapiés en sus peores tiempos, con mucho imigrante y delincuencia, pero que ahora ya había cambiado hacía tiempo. Se había vuelto mucho más cívico, así que ahora es una especie de Chueca/Malasaña (en lo que a gente se refiere). Así que decidimos firmemente que también era nuestro sitio, si no salía este piso pues a buscar otro por la zona, la gran suerte es que sí salió y a principios de octubre ya estábamos instalados (con gato ilegal y todo).

Dos meses después, continuamos cada vez más satisfechos con el barrio y la vida aquí, los comercios, supermercados, restaurantes y la vida en general (incluido el alquiler del piso) se han abaratado bastante respecto a la anterior ubicación además de tener mucha más variedad. También la zona es bastante segura. En general en Sydney hay muy poca delincuencia, digamos que la gente "se porta bien", también temen un poco a la policía, pues las multas por mala conducta o infracciones como beber en la calle se cobran fuertes y los "secretas" abundan tanto a pié como con coches y pueden estar en cualquier parte. En definitiva es un barrio bastante divertido y como una imagen vale más que mil palabras, a continuación muestro un nuevo collage donde se pueden ver por ejemplo, las calles de Newtown, un mercadillo, arte en los edificios, un taller de scooters, gente que aunque parezca disfrazada simplemente les gusta salir así, un bar con Moby Dick en la pared, a Céline sentada en una parada de bus floreadeda, un budista haciendo el pino con la cabeza en la calle tiendas retro y artísticas, un músico parodiando a los dos principales políticos australianos y por último el Sydney Park, un gran parque cercano con juegos de diseño para niños y buena vista de "la city" al fondo (pinchar imagen para ampliar).

La diversidad cultural de Newtown se hace notar en las calles no sólo por el arte que abunda por doquier, también mediante grafiti, no firmas sucias y rápidas de gente que solo piensa en su ego, sino puro arte callejero, dibujos y murales, algunos meramente artísticos y otros con mensajes mas revindicativos. Así podemos ver un mural para Amnistía Internacional refiriéndose a la pena de muerte en China, otro gran mural de Martin Luther King con una paloma velando por la paz o un dibujo apoyando el colectivo transexual u otro con una llamada a frenar el odio racial. También algunos comercios aprovechan este arte como se puede apreciar en una pieza de Ghanesa (dios con cabeza de elefante hindú) que sirve para anunciar el restaurante hindú a la vuelta de la esquina.

Continuando con el tema grafitero, junto al Sydney Park ( a 1km de nuestra casa), se encuentra May Lane. Es una calle llena de murales de grafiti al 100%. Según me contó la señora de la tienda de marcos de cuadros que tiene ahí el taller, su marido organiza quedadas de grafiteros internacionales y goza de un permiso especial del ayuntamiento para poder pintar libremente en un determinado área (2 o tres calles). Es por ello que cada 3 meses o así, se organiza una nueva quedada (a veces con arte escénico callejero y otros performances) y repintan las paredes solapando las anteriores obras de arte. Por lo menos esto te hace visitar la zona de nuevo cada cierto tiempo. También tienen algunas planchas de madera removibles de forma que puedan ser sustituidas preservando las obras para otras exposiciones o galerías. Esta bien la iniciativa, aunque no hay duda viendo el barrio a más de dos se les ha quedado corta la "zona legal", pero mientras aporte, se tolera. Dejo aquí un collage con algunas fotos del mes pasado (octubre 2010).

Y por si todavía no habéis tenido suficiente con las piezas anteriores, dejo la última serie con algunas delicias que se pueden encontrar por Newtown. Otro día haré otro especial grafiti que vamos encontrando por el resto de Sydney y por Bondi Beach que son una maravilla. En esta serie apreciar el arte manga mezclado con cultura pop del primero, es genial!!
Cambiando un poco de tercio retomamos un poco nuestro día a día. Céline continua con su trabajo en North Sydney donde hay bastante buen ambiente (excepto por algunas cabezas que ruedan de vez en cuando) y consigue salir sobre las 6-7 para llegar a casa en 40 min. Por mi parte posiblemente intentaré retomar el negocio de "la tortilla" por este nuevo área, eso sí, tendré que abaratarla un poco para adaptarme al nuevo mercado. También, a parte de alguna otra cosilla que va saliendo, sigo con lo mío de diseño gráfico colaborando como freelance on-line con algunos clientes españoles y alguno nuevo de por aquí, con lo que de momento voy tirando. Así que si tenéis trabajo extra para mí, no dudéis en mandarme un email ehh ;-). Los fines de semana intentamos aprovechar para conocer nuevos lugares por aquí cerca, este que viene toca visitar a las Blue Mountains, una reserva natural a hora y media en tren que promete mucho.

El otro día fue el festival de Newtown. Kilómetros de mercadillos, puestos de comida, conciertos, espectáculos, un día soleado, la gente muy animada. La verdad es que nos encantó, sorprendente y gratuito. Es una vez al año y el barrio entero se vuelca a la celebración. Lo malo es que acaba a las 6 de la tarde y la gente quiere continar las fiestas, así que se continua en los bares o donde se pueda. Sobre las 9, en una plaza alguien conectó una pequeña mesa de mezclas a un portátil y se improvisó rápidamente una rave. Pff, todos como locos, pero lo curioso era que que a unos tres metros del alboroto, había unos 15 policías de brazos cruzados dispuestos a ir "apagando los ruidos". De hecho finalmente lo consiguieron pues el dj desenchufó la pequeña mesa portátil y desapareció con ella debajo del brazo... Pero claro ahí se habían quedado unas 50 personas con ganas de más, y diez minutos depués, un tipo sacó una guitarra española y se puso a tocar flamenco y lambadas, aunque la mitad se disolvió, algunos ya tenía una nueva excusa para seguir bailando como locos... En este caso la policía vió el tema mas "inocente" y se limitó a permanecer cerca, que no pare la fiesta!! Para cerrar la noche acabamos con una pequeña barbacoa en el balcón...
Por aquí no mucho más que contar, va haciendo cada vez más calor, de momento unos 25ºC y bastante humedad. En enero-febrero la temperatura llegará fácilmente a los 40ºC, normalmente la sensación térmica es un poco menor pues suele haber bastante viento, sobre todo en la costa, pero cuando no, se nota el sol potente que te hace buscar la sombra o el agua. Por eso viene muy bien tener la playa cerca. Sobre las playas ya contaremos más detalles otro día pues son muy distintas que por ejemplo las playas del Mediterráneo y sorprenden bastante las primeras veces que se visitan con sus normas y sus cosas.

Pues esto es todo amigos!! Hasta el próximo capítulo, ciaooo y Felices Fiestas!!!.

2 comentarios:

  1. Bien, bién,..... veo que el gato está perfectamente acomaodado, ja, ja ,ja.... en serio, veo bastante respeto de la gente, será la diversidad delas culturas que hay allí,... de alguna forma me recordaís a los emigrantes que vienen aquí a España, que en vez de aclimatarse a donde están, intentan que su "medio" se aclimate a ellos. Lo de la tortilla lo veo interesante, no lo dejes, no es caro y si muy curioso, eso sí,... a lo mejor allí tiene que ir acompañdo de "ketchup", recuerda las tablas de pintores con las diversas salsas que acompañan a esas tortillas de los madriles.... en fín, os veo mejor, me alegro,... y respecto al calor no te quejes que por aquí el otro día daban -8º, aún así, ya he visto las tormentas tropicales que han azotado e inundado numerosas localidades australianas.

    Por aquí, ya ha empezado la Navidad, los regalitos de los niños, las luces, belenes, árboles,... ya sabes,.... no te olvidamos chiquitín, recuerdos a Céline. (tu hermano mayor)

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  2. Qué va, estamos totalmente "aclimatados" al país, (espero que no demasiado a ver si nos va a entrar cancer de piel:)), aunque no olvidamos nuestras raices y como buenos españoles derrochamos fiesta por doquier. Pero ahora entiendo también más a los peruanos que hacen sus encuentros los sábados por la mañana en la Casa de Campo donde escuchan su música, compran sus comidas, están con su gente y hablan abiertamente de sus problemas y añoranzas, es bueno no olvidar de dónde vienes, pero tampoco demasiado, pues cuando emigras o te aclimatas, o mueres. Bueno o menos dramático, te vuelves a tu tierra.
    Aquí también ha empezado la navidad, pero es gracioso que no saben dónde colgar las luces ni dónde poner un ciervo, vamos que lo de poner guirnaldas y belenes nevados resulta un poco contradictorio con los 40 grados. Eso sí, el 1 me baño con el gorro de papanoel en el mar.

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