lunes, 26 de julio de 2010

1. Madrid-Sydney

Hola españolesss ya estamos en Sydney...!!! Brevemente os cuento que nos ha costado un poquito llegar, ya que salimos un sábado y hemos llegado el martes. Iberia nos hizo perder la conexión de londres-bankog-sydney, así que llegamos a Londres y nos alojaron en un hotel viejo, sucio y cutre, se llamaba "Thistle London Heathrow", pero no me he resistido a tunearle el nombre... Nos acompañó en la des-ventura Rubén, médico del Samur en Madrid y que desde aquí le mando saludos (su pizza recalentada tardó una hora y media en llegar a la habitación, aún más que las nuestras que luego eran un asco). Por la mañana fuimos al aeropuerto de nuevo y finalmente nos reservaron un vuelo que iría a Hong-kong, bastante más razonable que otras propuestas que nos hacían (vía Johanesburgo o vía Canadá, donde me di cuenta que el mundo era redondo..) nos dieron un ticket restaurante con el que luchamos como mendigos para canjearlo por comida. Nos pateamos bien el aeropuerto de Heathrow por dentro y fuera hasta que por fin nos montamos en un 747 "pa la china", llegaríamos 12 horas después, los asientos bastante bien, con tele, mando y manta, pero asientos al fin y al cabo, tras llegar a chinolandia, pasamos 7 horas en el aeropuerto de Hong Kong, donde había muchos chinos claro, y se notaban diferentes rasgos faciales, unos más morenos como cantoneses que creo son menos "afortunados" en el rango social que los amarillos de las tiendas de todo a 100 que aquí son la mayoría, cosas suyas, también había muchos polis, inspectores de sanidad con máscaras que de vez en cuando a un chino que paseaba al azar le metía un "parato" en la oreja para ver si tenía virus o algo, en plan "te ha tocado", a los occidentales nos dejaban tranquilos...pero eso sí, educados, cívicos y respetuosos y una atención al cliente muy buena...Bueno pues tras esperar durante todo el día, llegó la hora ya por la noche de pillar el avión para Sydney, era otro 747 ésta vez de la compañía Qantas (Australiana) y qué sorpresa cuando entramos por la zona vip y nos suben a la parte de arriba donde nos dan los primeros asientos, en forma de medio huevo donde ni Pau Gasol llegaría con los pies a la pared de enfrente. Los asientos se reclinaban hasta tumbarte, tenían masaje, tv con pelis y mando personal (el anterior avión de British también) y la azafata china superrramableeee, tanto que me daba hasta apuro, una copita de champagne y a elegir el desayuno del día siguiente con croasanes salmón y todo lo que pedimos y el plato principal de la cena, yo pato, Céline pescadito, y ala a darle al botón de tumbing y al de masaje...así se hace más fácil el trayecto. Luego vimos que lo nuestro era "premiun economy" pero había asientos mejores todavía de business que ni me imagino los servicios... aquí esta el resumen en imágenes:



Habíamos
pasado ya unas 60 horas desde la salida de Barajas y la recompensa enorme es la llegada al aeropuerto de Sydney pues desde la ventanita del avión se divisaba un paisaje maravilloso, puentes, lagunas, rascacielos, parques, playas, todo en perfecta armonía, precioso, saqué un par de fotillos pero nada que ver con lo que brindaban los ojos. Yo soy bastante poco sorprendible o eso pensaba, pero esto nos emocionó un poquito bastante, también en Hong-Kong alucinamos con la vista aérea pues de día vimos unos barcos de dimensiones desconocidas para mí, a parte de cientos de edificios colmena sobre islas artificiales (como el aeropuerto que también está en una isla) y de noche al despegar también impresionante, pues en el centro de la ciudad, junto al agua se veían incluso las pantallas gigantes luminosas con destelleante publicidad y también una mezcla de rascacielos y agua que nos daban ganas de conocer, pero eso será otro día. Bueno pues eso, íbamos llegando al bonito Sydney que hasta el mismo aeropuerto parecía tener playa... Una vez desembarcados pasamos los super-controles, perros buscando droga en la cinta transportadora, otros operarios revisaban las suelas de los zapatos y limpiaban meticulosamente las que no se pudiera comer en ellas...pero bueno, a nosotros sin problema, el único problema es que 2 de nuestras maletas (una de cada uno) no llegaron, pero al parecer las habían localizado en Hong-Kong, cruzaremos los dedos una vez más, a ver si vienen enteras pues las que tenemos estaban destrozadas y sin asa después de tanto trote, en fin. A la salida nos esperaba el jefe de Céline, muy majo, joven con zapatillas de deporte naranjas, vamos nada serio, además tiene una tienda de bicis je, bueno al montar en el coche Céline ya se confundió a la hora de subir junto al conductor (por el otro laaaado)...

Abreviando porque si no no acabo, nos llevó al apartamento, luego Céline a currar yo a dar una vuelta-compra y reconocimiento, pero a las 18 en casa, agotados, por cierto es de noche y hace frío, un poco de lluvia y todo, me voy a dormir mañana más ciaoooooooo.

2 comentarios:

  1. Hola "Just...", ¿y que pasó con la OOOOO...?, te veo astemio y con el gorrito de cocinero!!!...pero no te engañes lo que aquí normalmente le echamos a la paella es colorante...el azafrán es un lujo!, lo que realmente le da "sentío" a este delicioso plato, son los ingredientes, y lo que cuezas antes en el agua del arroz, y esa fauna marina te puede venir muy bién!
    Lo de la casa tiene su gracia, no te preocupes seguro que hay mil, y tened paciencia, es una decisión importante!
    Muchos besos y ....¡ANIMO!,¡QUE LO ESTAIS HACIENDO GENIAL!

    SUSAN.

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  2. Animo chicos!!!! vaya, yo también pasé por Hong-Kong, y no nos vimos!!!..... Bueno la Proxima en Sydney...
    Saludos
    Rubén

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